Diario Itinerante de un Navío Compartido


Praga, Berlín, planteo y canción

Escrito el 10 de junio de 2008.


Bueno, recién llego de viaje, una semana hermosa con Eleonora, una amiga del alma. Escribí en papel un artículo sobre este viaje de tres carillas y me lo olvide en Berlín... así que no voy a ser muy extenso ahora.

La verdad que no estoy muy de humor ahora para hablar del
viaje, alguno dirá “…pero boludo!!!, hablá después del viaje entonces!!”, claro, lo que pasa es que para todo hay un porqué y voy a empezar por no callarme ahora. Supongo que uno cree que crece y de repente se da cuenta que no avanzó tanto como creía. Bueno, dejo de desvariar para mostrarles un poquito de Praga. En Praga uno encuentra poesía, una metáfora en cada esquina, lo de “bohemio”
no es joda, el arte está por todas partes, se respira, se vive a todo momento. La foto la tomamos desde el otro lado del río, se ve en ella la catedral de San Vito, junto con todo el castillo. De este lado del río tenemos la plaza del barrio viejo, bueno, no puedo decir todo ahora ya que es demasiado. Días mas tarde nos
fuimos a Berlín, otra cosa, cambiamos poesía por urbanidad, y dos conceptos diferentes de Historia. Después de venir de Praga, Berlín me sonaba mas a Buenos Aires, pero sin inseguridad. Una ciudad

modernísima. Un viaje hermoso. En realidad todo comenzó con tristeza, ya que falleció el padre del Ale, un gran amigo de Argentina, lo cual tiño de azul toda la cruzada debido a que lo escuché muy mal por teléfono.
El Ale es una de las buenas noticias que me llegan desde casa siempre. Al final llegué a Rotterdam, se fue Eleonora ayer, mañana voy a Lausanne, Suiza a probar una guitarra, pero en el
entretiempo estoy recordando que a pesar de la nueva energía del viaje, hay un montón de cosas que no entiendo, algunas nuevas, otras viejas que sigo sin entender, gente que no entiendo, sus inseguridades, sus comportamientos extraños, y sin ir mas lejos mis comportamientos extraños, hoy mi corazón me dio una sorpresa y casi explota y me he preguntado toda la tarde, entre otras cosas, que es lo que nos pasa que no podemos amarnos y compartir nuestras vidas en armonía. La canción es de Peter Gabriel: In the blood of Eden lie the woman and the man, I feel the man in the woman and the woman in the man, in the blood of Eden We’ve done everything we can, in the blood of Eden saw the end as we began, with the man in the woman, and the woman in the man, It was all for the union, Oh, the union of the woman, the woman and the man” Se la dedico a las estrella sobre el mar, a los ojos bellos del amor, a la cándida sonrisa de la entrega del corazón en armonía, a los que apuestan a vivir sin la prepotencia de su inseguridad a los que quiero a pesar de sus contradicciones y comportamientos erráticos, a mi…que hoy estoy confundido y mañana me espera una jornada larga. Un abrazo.