Diario Itinerante de un Navío Compartido


No hay ninguna nube…

Escrito el 1 de marzo de 2008.


Había una vez un hombre, Declan, se levantó a las 7 de la mañana , diseñador, …publicidad para un estudio de abogados o algo por el estilo, atravezó su departamento amoblado con el expresso en una mano y anudando su corbata con la otra, miró por la ventna y el sol le dijo que mejor se apuraba sino quería llegar tarde al trabajo. Tomó el ascensor, conduzco su auto hacia la compañía donde trabaja. Entrando encuentra a Teresa, la recepcionista…:
_Hola, buenos días, cómo anduvo la reunión ayer?
_Bárbaro, gracias…
_Vas a la apertura este año?
_Si claro!!!, no me la perdería…
Cuando Declan llegó a su oficina y se sentó a trabajar estaba relajado, se sintió apoyado, parte de un todo, y eso le gustaba, había mucho espacio para volar, para intentar asombrosas piruetas en el aire sabiendo que estaba eso nube allí abajo que lo acogería ante cualquier imprevisto,…
_Teresa….uau, la apertura anual podría ser un buen momento para intentar un acercamiento…, quizás su relax fue el resultado del éxito de su reunión del día anterior, los clientes quedaron fascinados con la gráfica que había diseñado…

 


 

Había una vez un hombre, Esteban, se levantó alrededor de las 10 de la mañana, bajista, caminó sobre sus pantuflas hacia la cocina donde preparó el café con leche que lo hacía cobrar vida cada mañana. Miró a través de la ventana como buscando algo, miró y miró sin parar, pero nada.., no hubo respuesta, el sol no le dió ninguna pista siquiera de como debía comenzar a construir su día, un par de ideas se le vinieron a la mente, quizás pueda intentar esto, o aquello, un oceano de posibilidades comenzó a azotar la bahía de sus inseguridades, ese sentimiento de estar explorando algo sin tener al menos el menor indicio de que todo eso podía significar algo de una u otra manera, que ese pedacito de creación fuera parte de algo, 11:30, necesitaba una señal, no mucho pero algo, 3 de la tarde, 5, 7, se pasó todo el día tratando de trabajar en casa, él es su propia compañia junto con su carencia de estructuras y personal, toda esta libertad….., tentador…., pero…abajo no hay ninguna nube.

Esto no quiere decir que tenga que haber una, ese no es el punto, un montón de factores definen como un artista vivencia el proceso de la creación y la integración de este y viceversa con su vida cotidiana, pero recuerden algo, los artistas creamos, volamos, …y abajo.., no hay ninguna nube.